SOCIAL SECURITY | Noticias | 15 ABR 2016

Polémica por la recolección de la UE de datos personales en vuelos

Durante cinco años unidades especiales de análisis procesarán la información de las aerolíneas de los pasajeros; no se han de esperar las quejas por la protección de información personal a pesar de que la directiva cuenta con una fuerte base de protección de datos.
Parlamento Europeo Normativa Vuelos
Patricia Bachmaier

El Parlamento Europeo ha aprobado una nueva directiva como respuesta a los recientes ataques terroristas vividos en Europa, aunque no tiene como objetivo solo este tipo de delitos. Esta directiva regulara el uso del registro de datos de pasajeros (PNR) de las aerolíneas para conocer los destinos visitados por pasajero y las posibles actividades sospechosas.

Las aerolíneas deberán facilitar el PNR a las autoridades nacionales de cada país de la Unión Europea en el caso de pasajeros que lleguen a la UE desde terceros países o a la inversa. También podrán pedirse los datos de agencias de viajes y tour operadores. Los datos permanecerán enmascarados a partir de seis meses, por lo que se desconocerán detalles como domicilio, el nombre de los pasajeros, nº de teléfono… cualquier dato que pueda identificar y seleccionar a una persona.

Además, en vistas a proteger los datos personales cada Unidad de Información (el equipo centrado en el análisis y procesado de datos) designará a un responsable de la protección de datos para controlar el tratamiento del PNR y aplicar las garantías oportunas. Respecto a la información más personal, está absolutamente prohibido recoger o tratar datos relacionados con raza o etnia, opiniones políticas, creencias religiosas o filosóficas, pertenencia a un sindicato, salud, vida sexual u orientación sexual de una persona.

Los datos que almacene cada Unidad de Información sobre los Pasajeros permanecerán en sus centros durante cinco años, y si se da un caso sospechoso, tras un examen riguroso, se transferirá a otras Unidades de información de otros países de la UE y a la Europol. Aunque en un principio los vuelos que se estudiarán serán extracomunitarios, los países podrán extenderlo a los vuelos interiores a la Unión Europea, pero deberán notificarlo previamente a la Comisión Europea.

Entre los delitos perseguidos se hallan los siguientes: la pertenencia a una organización delictiva, trata de seres humanos, explotación sexual de niños y pornografía infantil, narcotráfico, tráfico de armas, corrupción, fraude, blanqueo de capitales, homicidio, violación y secuestro.

La propuesta todavía necesita ser adoptada formalmente por el Consejo. Una vez publicada en el Diario Oficial de la UE, los Estados miembros tendrán dos años para trasladarla a la legislación nacional.

Dos años después de implementar la directiva, la Comisión Europea deberá revisarla, con especial atención a la protección de datos personales, la necesidad y la proporcionalidad de la recogida y del tratamiento de datos PNR para cada uno de los fines establecidos en la norma, la duración del periodo de conservación de datos y “la eficacia del intercambio de información entre los Estados miembros”.

Pese a la protección personal que garantiza la Comisión Europea, no han tardado en llegar las críticas por el tratado: “Es absurdo que nos digan que esta recolección de datos va a ser muy valiosa para la Unión Europea cuando los propios estados miembro han rechazado que haya un intercambio obligatorio de datos”, se queja Joe McNamee, director ejecutivo del lobby Eirpean Digital Rights. Algunas voces discordantes creen que debería compartirse toda la información desde el principio, y no en casos seleccionados.

También algunos miembros del Parlamento Europeo se han opuesto a esta directiva, incluso intentado retrasar la votación final; muchos de ellos llevan tiempo oponiéndose a aprobar una iniciativa que obligue a las aerolíneas a proporcionar información a Estados Unidos en vuelos transatlánticos, y ahora se cambian las tornas aprobando una directiva parecida a sus propios estados miembros. Al final, el texto ha sido aprobado con 461votos a favor, 179 en contra y 9 abstenciones.

“Es increíble; hace menos de dos años el Tribunal Europeo votaba en contra de una directiva para recopilar información innecesaria de ciudadanos inocentes; ahora la Unión Europea se dobla con esta nueva directiva que parece ser exactamente el mismo tratado”, añade McNamee.

Las respuestas a las quejas no se han hecho esperar: “se trata de una herramienta importante para luchar contra los terroristas y traficantes. Mediante la recogida, intercambio y análisis de los datos PNR, nuestros servicios de inteligencia pueden detectar patrones de comportamiento sospechoso que merecen seguimiento”, señaló el eurodiputado responsable de la tramitación parlamentaria del texto, Timothy Kirkhope (ECR, Reino Unido).

“Comprendo las reservas sobre la recolección y almacenamiento de datos personales, pero creo que la propuesta incluye salvaguardas, y también demuestra que es proporcionada en relación a los riesgos que enfrentamos. Los gobiernos de la UE deben ahora ponerse a la tarea de aplicar el acuerdo”, agregó Kirkhope.

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